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Autor: Ignaudito martes, 28 de octubre de 2014

Los jugadores celebran un improvisado funeral por sus compañeros caídos tras su ultima misión. Durante un par de días beben a su salud gastando parte de la recompensa ganada. En ese tiempo reciben la visita de antiguos compañeros de armas de Aguas Profundas, que se unen al duelo de posada en posada.

La siguiente semana reciben la visita de Victor Daggerford, jefe de la guardia. Tiene un nuevo trabajo para ellos. Un grupo de bandidos lleva varios meses instalado en las colinas de la espada y están asaltando barcos comerciantes. Los guardias de la ciudad han realizado varias batidas por las colinas, pero Victor no confía en que encuentren nada, cree que hay un topo en la guardia que avisa a los bandidos.
El duque ha ofrecido una recompensa por acabar con la banda de la Mantícora. Se hacen llamar así por el aspecto leonino de su líder y por usar veneno de mantícora para realizar sus ataques.
Los personajes aceptan el encargo y ofrecen los puestos vacantes a los recién legados de Aguas Profundas.
Deciden explorar la orilla norte del río. Tras un par de días rastreandolo, descubren un tosco puente levadizo, sin dudad de confección orca, oculto en unos arboles. Un pequeño contingente de orcos lo ha utilizado para cruzar el río. Aun por la orilla norte encuentran mas huellas de orcos e indicios de un combate.
Siguiendo las huellas bajan hasta una serie de meandros donde descubren un humano crucificado y empalado. Sin duda se trata de orcos.
Mas sangre les lleva hasta una pequeña cueva donde otro humano yace muerto con una flecha en los riñones. Viste ropa de camuflaje y tiene un par de viales de veneno de manticora.
En la cueva hayan un estrecho corredor lleno de ramas y raíces que se pierde en la oscuridad. Intrigados por la extraña forma que tienen las raíces asemejando las astas de un ciervo se abren paso cortando las ramas a través del corredor.
El corredor desciende bajo el río y tras embarrarse vuelve a subir acabando en un dungeon subterráneo con paredes pintadas de rojo. Mas astas colgadas de las paredes les hacen pensar que se encuentran en  un templo secreto dedicado a  Beshaba, la dama del infortunio.

Llevados por la curiosidad recorren el dungeon sorteando trampas para acabar en una sala oculta tras una puerta secreta inundada de insectos. Piensan en incinerar a los insectos para abrirse paso hasta una puerta que se encuentra tras ellos, pero reparan en que la pintura de las paredes tiene una base de brea  y se deciden a buscar otra forma de seguir investigando.

Tras inspeccionar los corredores de nuevo, hallan otra puerta secreta que da acceso a una capilla de Beshaba, con un par de cofres y numerosas ofrendas bajo unas largas astas de ciervo negras.
Uno de los cofres resulta ser un mímico que a punto está de devorar a uno de sus compañeros, afortunadamente el segundo solo tiene dinero.
La capilla da paso a una encrucijada con un pozo en el centro. dos corredores parten de la encrucijada hacia el norte y el sur y otro asciende hacia el este. Una trampa lanza a uno de los compañeros al pozo que resulta estar habitado por pirañas. 


Tardan poco en pescarlo y deciden tomarse un respiro, han quedado algo tocados tras el combate con el mímico y el ataque de las pirañas. Una vez han vendado sus heridas deciden explorar el corredor que asciende donde encuentran una puerta atascada ¿ qué secretos ocultará la misteriosa puerta?

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