Lo más leido

Autor: Ignaudito sábado, 1 de agosto de 2015

La tormenta de arena está empeorando. Todos en el oasis son conscientes de que engendros del desierto, portadores de la peligrosa plaga de aswad salen de ella atacando a todo el que se les pone por delante. Cunde el pánico en el oasis. Las haimas salen volando de un lado para otro. Los engendros lo arrasan todo a su paso. En mitad del caos los habitantes del oasis buscan un lugar seguro, lejos de la  peligrosa tormenta de aswad.

La tormenta asola el Oasis del Djinn
 Todos corren a refugiarse en uno de los dos edificios de piedra que hay en el oasis, la cantina y el templo. En la cantina acogen a todo el que logra acceder a ella, pero el templo ha cerrado sus puertas y ha creado un cordón de seguridad con sus peligrosos guardias, los turbantes rojos. Los aventureros necesitan adentrarse en el templo para robar la llave que tienen allí los mercaderes. Rodeando el templo, burlando a los turbantes rojos, logran colarse en el interior por una ventana de la segunda planta, pero no tardan en ser descubiertos. Tiene lugar entonces una encarnizada batalla en el interior del templo contra los imbatibles turbantes rojos, en la que perecen un par de aventureros

Mercenario turbante rojo
 Además logran acabar con el mercader que tenia en su poder el djinn de los mercaderes que al liberarlo les otorga una de las llaves del Mahkra. Curiosamente la llave se transforma en un nuevo tatuaje en el brazo de Abdel ben Sufi, el marinero que les acompaña , al que la tormenta parecía señalar. Algo en el marinero se despierta en ese momento, de repente parece reconocer la localización de las demás llaves. Conoce el lugar exacto donde se encuentran. Mientras huyen del templo y roban unos camellos escapan del oasis en dirección norte, con la tormenta pisándoles los talones.
Por el camino, el marinero Abdel Ben Sufí les cuenta su historia. No recuerda nada de su pasado, deambula de un lado a otro del desierto. Suele tener lo que él llama "ausencias", que no son más que lapsos de tiempo en los que pierde la consciencia. Suele despertarse desorientado en un lugar desconocido, a menudo con ropas que no son de su propiedad o completamente desnudo. Cuando le reclutaron para el calafate de Hussein, acababa de despertarse de una de sus llamadas ausencias.
El tatuaje de su brazo siempre ha estado ahí, desconoce porqué la llave de Mahkra se ha acoplado a su tatuaje, como completándolo ¿Podrán fiarse de Abdel Ben Sufí, qué relación tiene con las llaves de Mahkra?

Deja un comentario

Subscribe to Posts | Subscribe to Comments

- Copyright © El Cuartito de los Roles - - Powered by Blogger - Designed by Johanes Djogan - Adapted by Marina Montes