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Autor: Ignaudito viernes, 19 de junio de 2015

Una vez se reunen todos los aventureros en la haima de Salah, ponen en conjunto todas sus averiguaciones. Están buscando el Mahkraghalí, el mas fastuoso tesoro que pueda imaginarse, perdido en las arenas de Mahkra. Los motivos que les impulsan a buscarlo, son diversos, fama y  fortuna, por supuesto, pero además les mueve un interés personal. Según dice la leyenda, en este tesoro se encuentra la clave para curar la  Aswad. Esta plaga afecta cada día a decenas de viajeros, atacados por los engendros del desierto. Algunos de los aventureros tienen la marca de aswad, primer paso antes de convertirse en un engendro y otros tienen a familiares o amigos perjudicados. Para ellos encontrar el tesoro se ha convertido en una cuestión de vida o muerte.
Marca de Aswad
Según las información que han podido recabar en la biblioteca de Al Sarrandum, se hablaba de una ciudad subterránea que podría albergar el tesoro. Las indicaciones son confusas, ya que el mapa no dispone de indicaciones ni rosa de los vientos. Tras examinar el mapa determinan que puede encontrarse al norte o al sur del oasis de Djinn. Salah les cuenta que al norte hay un pedregal, lleno de ruinas, que las arenas rehusan ocultar. Es un lugar sagrado, donde los peregrinos y habitantes del desierto vienen a enterrar a sus muertos. La mayoría creyentes en el Sino, incineran los cadáveres y depositan sus cenizas en urnas, todo el pedregal está lleno de estas.
Ruinas en el pedregal de las urnas
Como la otra opción es viajar al sur a través del mar de dunas, deciden comenzar la investigación por el pedregal. Tras un día de viaje llegan a la explanada del pedregal y pueden comprobar que las dunas no penetran el él. Forman como una especie de muralla de arena. Una vez entre las urnas descubren claros rastro de necrófagos. No hay ninguno a la vista, pero sospechan que en cuanto caiga la noche merodearan a la luz de las estrellas.
Mientras investigan el pedregal avistan una comitiva que se acerca desde el noreste. Se trata de peregrinos del desierto que transportan una parihuela. Como han sido avistados no tiene sentido ocultarse, así que esperan a la comitiva, que envía a un explorador como avanzadilla. El recién llegado resulta ser un elfo del desierto a lomos de un camello. Dice llamarse Lutfi y es en realidad el líder de los nómadas. Temía que los aventureros fuesen salteadores o saqueadores de tumbas, pero una vez comparten el pan y el agua, Lutfi les acompaña a su haima. Mientras el resto de los nómadas prepara el enterramiento de uno de sus compañeros Lutfi les explica que el Mahkra siempre provee de madera para los ritos funerarios. Una vez han acabado depositan las cenizas en una urna vacía del pedregal e invitan a los aventureros a la celebración del funeral.
Los aventureros pasan la noche con los  nómadas. Lutfi les comenta que no deben salir de la haima, que por la noche merodean necrófagos por el pedregal, pero que no deben temer nada, ya que están encendiendo pebeteros con incienso de loto que los ahuyenta.

Haima de Lufti y los nómadas del desierto
A la mañana siguiente los nómadas parten temprano. Lutfi entrega un poco de incienso a los aventureros por si deciden quedarse un poco mas por la zona, así como un poco de agua y provisiones. Han hecho buenas migas con el nómada elfo.
Una vez se encuentran solos en el pedregal prosiguen su exploración de las ruinas hasta encontrar la entrada a un complejo subterráneo. Parece tratarse de algún tipo de panteón, como atestiguan los numerosos sarcófagos. Tienen un pequeño enfrentamiento con necrófagos que acaba inmediatamente en cuanto encienden el incienso que les entregó Lufti.

Necrófagos en la tumba de Ibnâwa
A tenor de una serie de descubrimientos que tienen en la tumba descubren que se encuentran el sepulcro de Ibnâwá, Chacal del desierto. Un antiguo Sayyid que tenia fama de licántropo. Dice la leyenda que fue muerto por el rey sacerdote a las puertas de la ciudad santa con una flecha de plata.
Tras un exhaustivo registro encuentran la tumba del Chacal, la flecha de plata con la que le dieron muerte y su tesoro, pero la mala suerte hace que activen una trampa que trata de sepultarlos en la tumba para siempre. Gracias a la rápida actuación de todos los miembros del equipo logran encontrar una salida que da a parar a un río subterráneo bajo el Mahkra. Logran escapar de la trampa en el último momento y gracias a una barca funeraria que encontraron en la tumba pueden surcar el estrecho río subterráneo. ¿quién sabe lo que encontraran río abajo?

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